jueves, 12 de febrero de 2015

El reto de ser periodista




 
















Ser periodista es un reto. Sobre todo cuando hay que levantarse todos los días y luego de viajar más de 30 kilómetros para llegar a la editora, una vez allí, no encuentras una computadora donde trabajar porque todas están ocupadas, o cuando hace mucho frío como hoy. Sin embargo, este ejercicio te devuelve la sonrisa cuando un lector con lágrimas en los ojos te dice que tu trabajo no solo le gustó, sino que además lo hizo llorar. 


El día de las abuelas




 










En el calendario debería existir el día de las abuelas. Y que nadie me diga que ya ellas reciben su merecido homenaje por ser madres, porque aunque no es falso ese argumento, tampoco me convence. 
Muchos afirman que las personas llegan a mimar más a los nietos que a los propios hijos y aunque el cariño de unas manitos menudas es incomparable para las féminas, cuando contemplan la llegada de una tercera generación por lo general se vuelven más condescendientes y preocupadas.

Cartas de amor


Escribir cartas románticas es difícil, aunque muchos lo duden. Correr tras las palabras sin tropezar con fórmulas gastadas se vuelve casi imposible. Sin embargo, no puedo ignorar que hoy es 14 de febrero.

jueves, 5 de febrero de 2015

Cuevas de Bellamar: Joya matancera



 

Por mucho tiempo escuché hablar sobre las Cuevas de Bellamar, sin conocer realmente las maravillas que encierra esa joya matancera. Unos hablaban de estalactitas y estalagmitas, otros de cómo fue su descubrimiento y algunos hacían referencia a los excelentes servicios culinarios que allí se ofrecen. Sin embargo, no fue hasta el día que, junto al grupo de Periodismo y dos amigos santiagueros, pude visitar el conjunto de cavernas.


miércoles, 4 de febrero de 2015

¿Qué es un niño?














¿Sabes algún cuento?-pregunta Jorge Félix y hojea su libro de dibujos con las manos embarradas de chocolate-Yo me sé uno-afirma con esa mirada entre orgullosa e inocente que solo puede tener alguien de cuatro años, y continúa-Había una vez…

viernes, 30 de enero de 2015

Playa cubana Paraíso: Entre las mejores del mundo



La playa cubana Paraíso, ubicada en Cayo Largo del Sur, mereció el premio Travellers Choice 2014, en la categoría de mejores playas del orbe, según publica la revista económica Opciones.

Los premios Travellers´Choice, reconocen 100 propiedades en todo el planeta teniendo en cuenta el criterio de miles de viajeros en distintas categorías, como mejores hoteles, destinos y restaurantes. En esta lista, emitida cada año, Paraíso alcanzó el lugar número 11 en todo el mundo y el tercero en el Caribe.

jueves, 8 de enero de 2015

Al pie del Turquino...





















Allí estábamos. Eran las 6 de la mañana y ya debíamos comenzar a subir para poder hacer el recorrido completo. Iniciamos el trayecto alegres, jaraneros, llenos de expectativas, luego de vencer numerosos obstáculos para poder llegar hasta Santiago de Cuba.


Sin embargo, no habían mermado nuestras ansias de conocer la cima más alta de la Isla. Creo que ninguno de nosotros olvidará esos días. Las 19 horas en tren, el viaje en un carrito pequeño donde cupimos a duras penas alrededor de 14 jóvenes, la cola en la ciudad para reservar los pasajes de regreso, la amistad de tres santiagueros que sin conocernos nos abrieron las puertas de su universidad...


No es menos cierto que fue difícil resistir aquella caminata. A pesar de habernos preparado varias semanas antes hasta con una lista de lo que necesitaríamos llevar en las mochilas: agua, caramelos, chocolates, linterna, medicamentos, etc., muchos no resistimos hasta el final. Recuerdo que caminé sola alrededor de 4 kilómetros. Mi paso era muy lento y todo el tiempo recordaba las palabras del guía que nos había recalcado la necesidad de subir rápido para que no nos sorprendiera la noche en el Pico Turquino. A veces gritaba para ver si me escuchaba alguna de las compañeras que había dejado atrás, pero la brisa y el silencio fueron mis únicas respuestas. Lloré, sí, no me avergüenzo de decirlo. ¡Tenía tantos deseos de llegar arriba! Pero los pies no me acompañaban. Por último hasta las zapatillas se me rompieron. Por eso cuando encontré a Katti sentada en una piedra cerca del kilómetro ocho, sentí tanta alegría.

No quería dejar a medias lo que había empezado con tanto esmero, y menos cuando solo me faltaban 4 kilómetros, pero las pocas fuerzas que me quedaban solo me alcanzaban para bajar. No puedo negar que cuando llegué al pie del complejo montañoso me sentí derrotada, y admiré la tenacidad de quienes sí lograron casi tocar las nubes, pero hoy, al evocar aquellos instantes me reconforta  haberlo intentado y especialmente haber compartido ese recorrido con mis compañeros de la carrera de Periodismo, quienes como yo, comenzaron a trabajar hace cuatro meses. Ahora la vida profesional nos remite a otra experiencia parecida. Mas, aunque esta vez tampoco será sencillo, sé que todos llegaremos a la cima de la montaña..




Cuando un hombre sabe a dónde va